24/09/2014

El júnior de oro del pádel vallisoletano

Javier Martínez posa con su raqueta al hombro. :: RICARDO OTAZO

El pádel es un deporte en expansión. Desde hace unos años esta disciplina ha conseguido llegar a un sector amplísimo de población, algo que pocos se esperaban. A día de hoy, ha dejado de ser un "hobby" propio de las élites para convertirse en un deporte de masas. Y ese fenómeno también se ha vivido en Valladolid, que durante varios años vio como la Plaza Mayor se convertía en una pista improvisada para las mejores raquetas del mundo. En este caldo de cultivo ha aparecido una figura que promete dar muchísimo que hablar en los próximos años. Javier Martínez es un joven vallisoletano de apenas 17 años que se acaba de proclamar campeón de España júnior. Sobra decir que para conseguir un éxito así en cualquier tipo de disciplina hay que ser todo un superclase, pero si hablamos del pádel, un deporte en el que Argentina y España son las dos potencias mundiales casi sin oposición, deja entrever que en Valladolid reside una estrella en ciernes.
Martínez comenzó en el pádel casi por casualidad. A los 9 años sufrió una grave lesión en la cadera que le obligó a dejar los dos deportes que por entonces practicaba, tenis y fútbol, y por el hecho de ser una disciplina menos lesiva, acabó por probar el pádel. El tiempo le ha dado la razón. «En el pádel juegas en pareja, la pista es más pequeña y te mueves menos. No podía jugar ni al tenis ni al fútbol porque se me cargaba mucho la cadera. Me tuvieron que operar. A los 11 empecé a tomármelo en serio, y hasta hoy», comenta Martínez. Sin embargo, además de la lesión también hubo otro factor que le llevó a empezar a practicar su deporte: «Mi padre jugaba y después de la lesión me dijo que me dedicase al pádel. Gracias a él estoy ahora aquí», apunta un Martínez que asegura que la cadera no ha vuelto a darle problemas: «Ahora estoy perfecto».
Gracias al pádel, Javier Martínez ha tenido la oportunidad de jugar con varias parejas diferentes a lo largo de los años, pero si se tiene que quedar con alguien es con el catalán Marc Badía, el compañero con el que se proclamó campeón de España júnior hace unas semanas. «He jugado con mucha gente pero con quien más cómodo me he sentido es con Marc. Es un chico majísimo y me entiendo de maravilla en la pista con él».
A pesar de esta conexión, a Martínez le ha costado un tiempo conseguir resultados con su nueva pareja, y reconoce que le sorprendió ganar el campeonato de España: «La verdad es que no pensábamos que podíamos salir campeones. En los anteriores torneos habíamos perdido en cuartos de final y nos tocó un cuadro duro, así que creíamos que iba a estar complicado». A lo largo del año, Badía se entrena en Barcelona y Martínez en Valladolid, lo cual puede ser un "hándicap" que afecte a la compenetración de los dos jugadores, pero el vallisoletano le quita importancia a esta circunstancia: «Justo antes del campeonato de España entrenamos una semana en Valladolid. Está claro que es mejor entrenar juntos, pero jugar con Marc es muy fácil. No hay problema».
El éxito en el nacional júnior ha llenado el vaso de la ambición de Javier Martínez. «Después de esto ya me planteo cualquier cosa. Poco a poco me gustaría ir entrando en los torneos del World Tour». Su futuro está en buenas manos. Su entrenador es Gustavo Pratto, que tiene en nómina al argentino Sanyo Gutiérrez, número 5 del mundo, y a quien Martínez señala como referente, además de al sevillano Paquito Navarro, al que califica como «un show en la pista». Martínez sabe que su deporte está en auge ahora mismo, «hace diez años no tanta gente sabía lo que es el pádel, ahora todo el mundo» pero se muestra cauteloso con la posibilidad de ganarse la vida de verdad con la raqueta «Del pádel viven los 20 primeros, a partir de ahí es difícil», sin embargo ese es su objetivo marcado: «Me encantaría llegar hasta ahí. Es muy difícil, pero si te lo propones puedes. Cualquiera puede», afirma.